Un cuadro personalizado puede ser perfecto y quedar mal en la pared. Suele ser por lo mismo: tamaño equivocado, altura equivocada o marco que pelea con lo que ya hay. Esta guía resuelve las tres decisiones con criterios concretos —medidas incluidas— para que el cuadro que encargues encaje en tu salón a la primera.
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Índice del artículo
- El tamaño: la regla de los dos tercios
- La altura: 145 cm y por qué
- El marco: negro, blanco o madera
- Si vas a poner varios cuadros
- Preguntas frecuentes
El tamaño: la regla de los dos tercios
El error más común en decoración doméstica es el cuadro demasiado pequeño. Pasa porque uno elige el tamaño mirando el cuadro en la pantalla, no la pared donde va a ir. Y en la pantalla todos los tamaños se ven igual.
La regla que funciona: si el cuadro va encima de un mueble —sofá, aparador, cómoda—, debe ocupar entre dos tercios y tres cuartos del ancho de ese mueble. Sobre un sofá de dos metros, eso son entre 130 y 150 cm de conjunto. Un solo cuadro de 30x40 se queda corto ahí: necesitarías una composición de tres o cuatro.
Los tres tamaños disponibles y dónde encaja cada uno:
- Pequeño (18x24 cm) · 29,95 €: para estanterías, encima de una cómoda estrecha, en un recibidor, o formando parte de una composición con más piezas. Solo en una pared grande se pierde.
- Mediano (21x30 cm) · 34,95 €: el más versátil. Funciona solo en paredes pequeñas —un pasillo, un hueco entre puertas— y también como pieza central de un conjunto.
- Grande (30x40 cm) · 39,95 €: el que necesitas si el cuadro va a ir solo en una pared visible. Es el que mejor aguanta la distancia de un salón.
Un truco antes de decidir: recorta un papel del tamaño exacto y pégalo en la pared con cinta. Míralo un día entero. Es feo durante veinticuatro horas y te ahorra un cuadro equivocado durante años.
La altura: 145 cm y por qué
La convención de museos y galerías es colgar de forma que el centro del cuadro quede a unos 145-150 cm del suelo, que es la altura media de los ojos de una persona de pie. Es la referencia que hace que una pared parezca bien montada aunque nadie sepa explicar por qué.
Dos excepciones que sí importan en una casa:
- Encima de un mueble: manda el mueble, no el suelo. Deja entre 15 y 25 cm entre el borde superior del mueble y el borde inferior del cuadro. Más separación y el cuadro «flota» sin relación con el mueble; menos y parece que se le ha caído encima.
- En un salón donde se está sentado: puedes bajar un poco la referencia, hasta 135-140 cm, porque la mayor parte del tiempo se mira desde el sofá y no de pie.
Los cuadros de estos formatos son ligeros, así que colgarlos no tiene misterio: en pared de obra basta una alcayata. En tabique de pladur, usa un taco adecuado y no lo fíes a una chincheta.
El marco: negro, blanco o madera
Hay tres acabados y la elección depende menos de tu gusto que de lo que ya hay en la habitación:
- Acabado madera: la apuesta segura. Encaja en casi cualquier decoración y aporta calidez sin llamar la atención. Es la opción por defecto cuando el cuadro es un regalo y no sabes cómo tiene la casa la otra persona.
- Negro: define y recorta. Funciona muy bien en interiores contemporáneos, con muebles oscuros o de líneas rectas, y con imágenes en blanco y negro. En una habitación muy clara y de estilo nórdico puede resultar duro.
- Blanco: desaparece. Es lo que quieres si la pared es clara y prefieres que se vea la imagen y no el marco, o si ya hay mucho elemento visual compitiendo en esa pared.
Sobre los materiales, para que sepas qué estás colgando: los cuadros personalizados se imprimen en papel premium mate y se sirven con marco de PVC y cristal protector. El PVC tiene dos ventajas concretas en estos formatos: pesa poco, lo que simplifica el colgado, y no se ve afectado por la humedad, así que no se comba con el tiempo. Y el frontal es cristal, no plástico, que es donde de verdad se nota la diferencia: el plástico se raya con la propia limpieza y con los años tiende a amarillear.
También puedes pedir el cuadro sin enmarcar, que es buena idea si ya tienes una pared montada con un estilo concreto y prefieres poner tus propios marcos. Si quieres entender las diferencias entre materiales antes de decidir, está desarrollado en qué mirar en el marco de un cuadro.
Si vas a poner varios cuadros
Una composición bien hecha luce más que una sola pieza grande, pero tiene tres reglas que no conviene saltarse:
- Mismo acabado de marco en todas. Es la regla que más se incumple y la que más desordena una pared. Puedes mezclar tamaños y temas, pero no maderas distintas con negros.
- Separación constante: entre 5 y 8 cm entre marcos. Y la misma en todas las direcciones. Una separación irregular es lo que hace que un conjunto parezca improvisado.
- Trata el conjunto como un solo cuadro para calcular tamaño y altura: el bloque entero debe ocupar dos tercios del mueble, y su centro quedar a 145 cm.
- Monta primero en el suelo. Coloca todas las piezas en el suelo delante de la pared y muévelas hasta que funcione. Después traslada esa disposición a la pared. Nadie acierta al primer agujero.
- Impares mejor que pares: tres o cinco piezas componen mejor que dos o cuatro, salvo que busques una simetría exacta.
Una combinación que funciona muy bien: un 30x40 como pieza principal con dos 18x24 a un lado, todos con el mismo marco. Cuenta una historia con jerarquía en vez de tres cosas del mismo peso.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de cuadro elijo para encima del sofá?
El conjunto debe ocupar entre dos tercios y tres cuartos del ancho del sofá. Sobre un sofá de dos metros, eso son 130-150 cm, así que un solo cuadro se queda corto: necesitas una composición de tres o cuatro piezas, o combinar un 30x40 con dos más pequeños.
¿A qué altura se cuelga un cuadro?
Con el centro del cuadro a unos 145-150 cm del suelo, la altura media de los ojos. Si va encima de un mueble, manda el mueble: deja entre 15 y 25 cm entre el borde superior del mueble y el inferior del cuadro.
¿Qué marco combina mejor?
El acabado madera es el más versátil y el más seguro si es un regalo. El negro define y funciona en interiores contemporáneos; el blanco desaparece en paredes claras. Si vas a poner varios cuadros, usa el mismo acabado en todos.
¿De qué están hechos los cuadros?
La impresión es en papel premium mate, y el marco es de PVC con cristal protector, disponible en negro, blanco o madera. También se pueden pedir sin enmarcar. El marco de fotos que vendemos por separado, para tus propias imágenes, es distinto: ese es de MDF E1 con certificación FSC® y passepartout incluido.
¿Qué tamaños y precios hay?
Tres: 18x24 cm por 29,95 €, 21x30 cm por 34,95 € y 30x40 cm por 39,95 €. El envío es gratuito a partir de 44 € de compra.